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lunes, 20 de abril de 2015

Vuelvo a mayo de 1937

Vuelvo a mayo de 1937 

de Sharon Olds



Los veo de pie, cada uno en la puerta oficial de su universidad,
veo a mi padre pasear sin rumbo
bajo el arco de ocre arenisca, los
azulejos rojos centellean como combadas
bandejas de sangre tras su cabeza, yo
veo a mi madre con algunos libros finos apoyados en la cadera,
de pie junto al pilar hecho de ladrillos diminutos con la
puerta de hierro forjado todavía abierta tras ella, sus
puntas de espada negras en el aire de mayo,
están a punto de graduarse, están a punto de casarse,
son niños, son tontos, todo lo que saben es que son
inocentes, nunca le harían daño a nadie
Quiero ir hasta ellos y decirles Parad,
no lo hagáis, ella es la mujer equivocada,
él es el hombre equivocado, vais a hacer cosas
que no imaginabais que haríais,
vais a hacer cosas malas a los niños,
vais a sufrir de formas que nunca habíais oído,
vais a querer morir. Quiero ir
hasta ellos allí en la tardía luz de mayo y decirles,
la cara hambrienta, preciosa, en blanco de ella volviéndose hacia mí,
su cuerpo hermoso, digno de compasión, intacto,
la cara arrogante, atractiva, ciega de él volviéndose hacia mí,
su cuerpo hermoso, digno de compasión, intacto,
pero no lo hago. Quiero vivir. Yo
los levanto como al muñeco y la muñeca
de papel y golpeo uno contra otro
a la altura de las caderas como esquirlas de piedra como para
que salten chispas de ellos, les digo
Haced lo que vais a hacer, y yo lo contaré.

Traducción de: María Solís Munuera

lunes, 13 de abril de 2015

1 poema

de Sharon Olds



Oda a la Lealtad Rota

Quiero volver a ese día, en que
se rompió en mí la lealtad
a la familia, cuando me liberé,
liberada de todos, de todo lo humano,
y derivé como un astronauta
suelto. Quiero volver a la hora
en que una cuerda de mi mente se cortó
y ya no me alimentó la placenta de la nucleada
o extendida familia sino a la hora en que me aborté
a mí misma o que fui abortada de esa casa. Una vez
arrancada, ya aparte y apartándome, parecía que era
poco de lo que no podía escribir, sentí
como si mi expulsión y deshabilitación
hubieran sido anulados, yo estaba en el viento, como
una mujer soltera sola en el orgasmo,
como una bruja, pero pensé que estaba pensando y cantando
para todos, en cada tierra
y cada tiempo. Estaba loca. ¿Estaba loca? Pensé
que alguien llevada más allá del silencio
de la normal reticencia podía hablar
para los normales. No quiero volver
a la hora en que me solté y corrí,
la yema y la clara brillando en los bordes
de la cáscara rota. Me encanta decir
que pude haber sido yo quien rompiera el contrato,
como si no fuera obvio
que fue roto, físicamente, en mí.
Quiero volver al momento en que encontré el papel
y la tinta, como si la materia de la tierra
quisiera cantar y ser cantada, como si una pudiera
pensarse leal, siendo leal a ese canto.



Traducción de Tom Maver
tomado del blog: 
http://hastadondellegalavoz.blogspot.com.es/